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CINE EnCartel (AmericanSplendor, Vera Drake, Ya no somos dos)

La película secreta

La rosa púrpura de El Cairo, Woody Allen.-

Tiene otras películas fascinantes como “Manhatan”, “Sombras y niebla”, “Annie Hall”... Pero ésta es la más rara. Su rareza consiste en el tema, inédito en Woody Allen: la naturaleza de lo creado, de la ficción. La realidad de lo ficticio y lo ficticio de lo real. En esta historia ambas realidades se funden en una, aunque nunca se confunden (Allen es demasiado racional para llegar a eso).

Su protagonista (Mia Farrow) es una camarera, pobre e infeliz en su matrimonio por un marido desagradable y rudo, insensible y bruto. Su única felicidad consiste en los ratos que pasa metida en el cine, donde se evade descaradamente de su mundo mezquino y desagradable. Pero un día, viendo una película titulada “La rosa púrpura de El Cairo”, uno de sus personajes es consciente de repente de los espectadores que le miran, que miran la pantalla-historia y la traspasa, entrando en la sala de cine ante la estupefacción de los espectadores.

¿Hasta qué punto lo ficticio es materializador?. En este sentido ¿pueden llegar a ser conscientes los personajes de una creación?. ¿Son conscientes los seres “vivos”?. ¿Es positivo el efecto evasivo del arte?. ¿Y el resto de sus efectos?. ¿Son más reales los sueños o la “vida”?. ¿Y los deseos?. ¿Son más profundos y significativos unos u otros?... Todas estas preguntas se quedan en el aire, pero aunque W.Allen no responda ahí queda el efecto de vuelo de su historia. Vuelo mental y vuelo emotivo. Vuelo hacia dentro y hacia fuera. Una de sus películas con más alcance, de las que roza más planos y de manera más libre e imaginativa.

[Ángel García]