Portada Nº2 Sobre revista Cine Literatura Maneras de vivir

Contacto: twakan@yahoo.es / Pág. 1 de MITOS Y LEYENDAS: Hadas-Duendes

 

Síndrome de Williams

En cierta ocasión pidieron a una adolescente, con un cociente intelectual de 49, que dibujara un elefante y relatara por escrito todo lo que conocía acerca del animal. No hubo quien entendiera el garabato, pero su descripción resultó de una riqueza impresionante.

La expresividad de la joven en cuestión es típica de personas con síndrome de Williams. Se trata de una afección poco común que ha comenzado a despertar el interés de distintas ramas de la ciencia. Aunque no todos los individuos que padecen el síndrome presentan idéntica sintomatología, suelen parecerse entre sí. Se les suele confundir con retrasados mentales y, por lo general, su cociente intelectual, según reflejan las pruebas al uso, es bajo. Leen y escriben mal y tienen muchas dificultades con las operaciones aritméticas, incluso las sencillas. En otros campos, sin embargo, hacen gala de una finura extraordinaria. No sólo tienen facilidad para la expresión oral, sino también para el reconocimiento de caras. Tienden a la locuacidad y la sociabilidad, y son tremendamente empáticos.

niño con sindrome de williams niño con sindrome de williams

Además, y aunque los datos sean anecdóticos, algunos de estos pacientes poseen un talento musical extraordinario. Aun cuando su grado de atención para la mayoría de las tareas sea limitado, muchos escuchan música o tocan instrumentos con una pericia sorprendente. Pese a que la mayoría es incapaz de leer las notas musicales, destacan por su oído finísimo y un sorprendente sentido del ritmo (se conce el caso de un muchacho que aprendió con gran facilidad a tocar simultáneamente con una mano un tambor con un tiempo 7/4, y con la otra otro tambor con un tiempo 4/4). Muchos de estos individuos retienen en su memoria durante años composiciones musicales complejas y recuerdan la melodía y la letra de largas baladas (se ha documentado el caso de uno que canta canciones en 25 idiomas) Los más experimentados improvisan e interpretan melodías con extraordinaria facilidad.

Este tipo de anécdotas ha despertado el interés por el estudio sistemático de la capacidad musical de los niños afectados por el síndrome de Williams. Los resultados indican que los Jóvenes distinguen bien las melodías; se interesan por la música y responden emotivamente con viveza mucho mayor que el resto de de la población. Cierto muchacho confesaba que "la música es mi manera favorita de pensar".

Aunque el síndrome de Williams que se presenta en uno de cada 20.000 nacimientos en la población mundial haya atraído un creciente interés en los últimos tiempos, no era en absoluto desconocido. Del trabajo de Howard M. Lenhoff se desprende que los enfermos inspiraron historias en las que intervenían una pléyade de personajes fantásticos: elfos, gnomos, duendes y otros.

niño con sindrome de williams niño con sindrome de williams

Los personajes míticos de los cuentos son a menudo músicos y narradores. Las hadas repiten una y otra vez las canciones que han oído y pueden seducir a los hombres con sus melodías. Cosas parecidas podrían decirse de los enfermos de Williams, pues poseen dotes narrativas y musicales fuera de lo común.

En general son personas cariñosas, llenos de ternura y muy sensibles a los sentimientos de quienes les rodean (tal y como se describen a las "hadas madrinas" en los cuentos).

El mundo medico no se ha percatado de la existencia del síndrome hasta hace 40 años. En 1961 J.C:P. Williams, un cardiólogo neocelandés, advirtió que un grupo de pacientes pediátricos compartían determinados síntomas. Además de problemas cardiacos semejantes, tenían rasgos de elfos (nariz respingona, barbilla reducida, ojos saltones, orejas ovaladas, boca grande y labios gruesos) y eran, al parecer, retrasados mentales.

De bebes muestran dificultades para la lactancia, duermen mal y pueden ser muy irritables. A medida que crecen su voz se hace ronca y proceden con extrema lentitud en el desarrollo. Por termino medio comienzan a andar pasados los 20 meses, a menudo sobre los talones, algo que suele persistir a lo largo de toda la vida y que les confiere un extraño aspecto al andar. Además estos enfermos, muy sensibles al ruido, suelen ser de corta estatura en relación con los demás niños de su entorno, y parecen envejecer prematuramente (arrugas prematuras y cabello gris).

Existen casos de niños con síndrome de Williams que con 13 años tienen un coeficiente intelectual de 50 (deficiente mental), que escriben y leen como sus semejantes de 6 años y, sin embargo, se expresan con una extraordinaria belleza.

Se ha descubierto que los pacientes con síndrome de Williams utilizan un vocabulario bastante más amplio de lo que cabe esperar para su edad mental y tienden a ser mas expresivos que los niños de su edad. A medida que relatan un cuento alteran el tono, el volumen , la longitud de las palabras o el ritmo para aportar mayor viveza y fuerza emocional al relato. También añaden interjecciones para captar la atención y mantener el interés de los que le escuchan. El aspecto negativo de esta característica es que los adultos encargados de su educación frecuentemente creen que estos niños poseen una capacidad de raciocinio mucho mayor de la que realmente tienen, por lo que se les priva del apoyo necesario para poder superar las tareas escolares.

A pesar de su especial capacidad para utilizar el lenguaje hablado experimentan serias dificultades para realizar trabajos que requieran elaborar imágenes, asi por ejemplo tienen dificultades para escribir y dibujar.

En 1992 se descubrió que esta afección se debía a la perdida de cierta región minúscula de una de las dos copias del cromosoma 7 presente en cada una de las células del organismo. Se especula que este fragmento que falta puede contener en torno a 15 genes.

[José Luis Ruiz] 


 

 

 
Búsqueda personalizada

 

MÁS MITOS Y LEYENDAS