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Maneras de vivir FENÓMENO “S.I.D.A”: Otra aproximación (Elementos para replantearse el tema Sida) NOTA DE LA REVISTA: Dado el carácter especialmente delicado del tema, recordamos a los lectores que el texto que viene a continuación refleja sólo las opiniones personales de su autor y algunos otros colectivos y doctores que en él se citan. La revista recomienda informarse y obrar con prudencia y responsabilidad.
(Tercera edición, ligeramente retocada) por Lluis Bollinas EL CAMINO DE MI CUESTIONAMIENTO El 29 de junio de 1990 me impliqué en el ‘tema SIDA’ al tomar contacto[i] con la asociación C.O.B.R.A.[1]. Desde la ‘aparición’ del ‘SIDA’ en 1981 hasta aquella fecha, yo sólo había conocido la versión oficial. Con C.O.B.R.A. me enteré de que el tratamiento hospitalario con AZT-Retrovir-Zidovudina es tendencialmente mortal a medio plazo, y de que existían tratamientos concebidos contra el ‘virus VIH’, presentado como la causa de ‘la enfermedad SIDA’, mucho más eficaces y nada tóxicos, pero que eran marginados por razones de poder, prestigio, dinero... Por lo demás, en aquellos tiempos la asociación C.O.B.R.A. aceptaba plenamente la explicación oficial del ‘SIDA’. Pero que hubiese posibles buenos tratamientos anti-‘VIH’ silenciados, cuando lo mejor que incluso oficialmente se decía del AZT es que ‘alarga algo la vida de los enfermos’ y finalmente todos[2] los tratados acababan muriendo ‘víctimas del VIH’, me pareció suficiente como para implicarme con dicha asociación. La propia experiencia nos hizo poner el primer interrogante sobre la explicación oficial. A los pocos meses empezamos a comentar en la Asociación: “¡Qué raro! En la mayoría de parejas estables que vienen a consultarnos, tanto heterosexuales -incluso con hijos de cinco o siete años- como homosexuales, un miembro es seropositivo pero el otro no. Usan preservativo desde el día en que dio positivo a los tests hace unos meses, pero antes han tenido relaciones ‘no protegidas’ durante años. ¡Extraña enfermedad de transmisión sexual ésta en la que puedes tener gran cantidad de contactos sexuales con la misma pareja sin contagiarla!”. El siguiente interrogante importante tardó más de un año en formarse. Se refería a la tan repetida supuesta ‘epidemia de SIDA’. Primero empezamos a comparar datos con muertos de cáncer, de corazón, de hígado, en accidentes de tráfico... Luego nos dimos cuenta de que es una trampa dar el número de casos acumulados, con lo que la curva siempre crece aunque el número de nuevos casos disminuya. Y lo definitivo fue hacer para España la curva del ritmo de crecimiento que habíamos visto hecha por unos disidentes con los datos oficiales correspondientes a los USA. Consiste en calcular el tanto por ciento de aumento de los nuevos ‘casos de SIDA’ registrados en un año respecto a los nuevos casos registrados en el año anterior. Naturalmente, el primer punto que se puede calcular corresponde a 1982, y resulta que, excepto una pequeña subida en 1985[3], la curva desciende constantemente, lo cual basta para poder afirmar con todo rigor matemático que no hay y nunca ha habido una ‘epidemia de SIDA’ en España (ni en los USA… ni en parte alguna, ni siquiera en África). Luego los cuestionamientos se fueron acelerando al tomar contacto con las corrientes formadas por más de quinientos científicos críticos.
TRES CORRIENTES PRINCIPALES DE CRÍTICOS Leyendo sobre todo los artículos elaborados desde 1987 por el Dr. Peter Duesberg, miembro de la Academia Americana de Ciencias, comprendimos que carece totalmente de base la afirmación[4] ‘VIH’=‘SIDA’, es decir, que la causa de ‘esto’ llamado ‘SIDA’ sea ‘eso’ llamado ‘VIH’. Esta corriente es aún la mayoritaria dentro de quienes rechazan los planteamientos oficiales. Considera que el ‘VIH’ fue aislado y por lo tanto existe, pero que no es responsable del ‘SIDA’. Claro está, deduce que los tratamientos ‘anti-VIH’ hospitalarios carecen de sentido. Es más, concluye que el AZT primero y los ‘cócteles’ actualmente administrados son causantes de ‘SIDA’ y de muerte, y que deben ser prohibidos inmediatamente. Esta conclusión es plenamente compartida por las otras dos corrientes. Con los trabajos realizados desde 1988 por la Dra. Eleni Papadopulos y su equipo australiano entendimos que los mal llamados ‘tests del SIDA’ carecen totalmente de fiabilidad[5] y que su utilización debe ser prohibida inmediatamente. Además, representan una corriente más pequeña que argumenta de manera muy rigurosa que el ‘VIH’ no ha sido aislado en tanto que ‘retrovirus’, es decir, en ningún momento se han cumplido ni siquiera las condiciones que establecieron los propios ‘retrovirólogos’ en una reunión celebrada en el Instituto Pasteur en 1973. Y con las investigaciones de los miembros de la asociación REGIMED[6] entendimos (entre otras muchas cosas importantes del funcionamiento de nuestro cuerpo y de la vida): * gracias al virólogo alemán Dr. Stefan Lanka, que el ‘VIH’ nunca ha sido aislado en tanto que virus, luego nadie puede ni debe afirmar ‘el VIH existe’, y menos aún ‘el VIH es la causa del SIDA’. Ni para el ‘VIH’ (ni para ningún otro supuesto ‘retrovirus’) se han cumplido los cuatro requisitos preceptivos[7] para poder afirmar que un virus ha sido aislado y que se han cumplido para cualquier virus realmente existente. Son los siguientes: 1) presentar cuatro fotografías (del virus dentro de célula; del virus solo; de las proteínas de la envoltura del virus, y de la información genética que el virus contiene en su interior); 2) caracterizar exactamente tanto las proteínas como la información genética secuenciándolas, es decir, viendo cuáles son sus componentes y en qué orden están; 3) hacer repetidos ensayos de control a fin de evitar cualquier contaminación ni con las proteínas ni con la información genética de la célula que contiene al virus; 4) publicar en revistas científicas las condiciones técnicas del experimento así como los resultados obtenidos, a fin de que otros investigadores puedan reproducirlos y llegar a los mismos resultados. Nada de esto se ha realizado para el ‘VIH’[8][ii]. * gracias al inmunólogo suizo Dr. Alfred Hässig[iii], que los ‘tests del SIDA’ detectan anticuerpos que son autoanticuerpos (es decir, anticuerpos ante propias proteínas humanas, como la actina y la miosina) generados en una situación de estrés crónico y que todos tenemos en cantidades distintas y variables. Los mal llamados ‘tests del SIDA’ no son unos tests “sí-no” (es decir, que indicarían si se tiene o no se tiene unos determinados anticuerpos “específicos para las proteínas de la envoltura del ‘VIH’”) sino unos tests “más-menos” (es decir, que marcan si se tiene mayor o menor cantidad del mismo tipo de anticuerpos). Esto explica que se obtengan más o menos casos de ‘seropositivos’ según se sitúe el umbral más abajo o más arriba; que puedan dar positivo en personas absolutamente sanas y santas[9]; que den más fácilmente ‘positivo’ las personas sometidas a un estrés persistente por intoxicación (drogas, metadona, poppers[10], hemoderivados, medicamentos químicos...), por razones psico-emotivas, por malnutrición, por infecciones repetidas, etc. * gracias al médico alemán Dr. Heinrich Kremer supimos que la energía deficiente que precede a la inmunodeficiencia es provocada por los daños que, en particular antibióticos y ‘antivirales’, producen en las mitocondrias[11] de nuestras células. Al ser dañadas e incluso muertas las mitocondrias, la persona estará cada vez más débil por falta de energía, por lo que no podrá reproducir en particular las células inmunitarias y resultará víctima de infecciones bacterianas secundarias. Además, su conocimiento de la Biología de la Evolución permite entender cómo se llegan a reproducir en el cuerpo humano las condiciones de etapas anteriores que permiten que puedan proliferar en él los distintos tipos de microorganismos. Todo ello abre vías a nuevos tratamientos bioregeneradores eficaces, no-tóxicos y económicos[12][iv].
¿DE QUÉ FALLECEN QUIENES SON PRESENTADOS COMO ‘MUERTOS DE SIDA’? Cuando se empiezan a conocer estos planteamientos alternativos, la pregunta que lógicamente viene a la cabeza y al corazón de toda persona es: “Pero... ¡hay personas que mueren de SIDA! Si no las mata el VIH, ¿de qué mueren?”. No hablo de enfermos ni de afectados sino de etiquetados. Etiquetados como ‘seropositivos’ al dar positivo en los tramposos ‘tests del SIDA’; etiquetados como ‘SIDA’ si aparece alguna del número creciente de enfermedades[13] que están englobadas bajo el rótulo ‘SIDA’; o etiquetados como ‘muerto de SIDA’. Entonces la pregunta queda reformulada así: ¿de qué fallecen las personas que nos son presentadas con la etiqueta ‘muertas de SIDA’? La experiencia vivida y acumulada a lo largo de estos ocho años con cientos de casos, indica que de la combinación, en grados diversos, de los siguientes ocho factores de muerte: 1º) El miedo. Probablemente en todas las lenguas del mundo existe la expresión “Muerto de miedo”. Condensa la experiencia de toda colectividad humana según la cual el miedo es suficiente para matar a una persona. Que cada cual se imagine cómo reaccionaría si le dijesen que ‘está infectado por el VIH’. 2º) Los problemas psicológicos (sentimiento de culpa, de autorechazo, de indignidad, de autodestrucción, de suciedad, de suicidio, de miedo a contagiar, de miedo a ser rechazado...), emotivos (de nuevo miedo a contagiar, miedo a ser rechazado, no contárselo a nadie durante meses o años, ruptura de parejas, de familias, de amistades...), sociales (marginación...), laborales, de guardería, etc. Todos estos problemas (así como el miedo) se ponen en marcha no ya el día en que a alguien le colocan la etiqueta sino el día en que alguien comienza a temer que se la pueden poner. 3º) Morirse es la única solución que queda. En la mayoría de casos (¡no en todos, afortunadamente!) hay rechazo incluso de los allegados, que se añade a la marginación social. ¿Qué salida hay en semejante situación, si no morirse? La muerte social y familiar prepara y obliga a la muerte física. Además, morirse es el último acto de amor y el postrer servicio que la persona etiquetada puede hacer por los que quiere: desaparecer para que puedan respirar tranquilos y proseguir su vida. 4º) Los tratamientos supuestamente antivirales. Los nucleósidos análogos (AZT-Retrovir-Zidovudina, etc.) impiden la división celular. Los inhibidores de proteasas (Crixivan-Indinavir, etc.) rompen el complejísimo equilibrio entre proteasas, inhibidores de proteasas y activadores de proteasas naturales, con lo que bloquean el funcionamiento celular y orgánico. Cada grupo de medicamentos por sí sólo es incompatible con la vida a medio plazo. Los tan promocionados ‘cócteles’ están constituidos normalmente por la suma de dos medicamentos del primer grupo más uno del segundo, luego también son mortales a medio plazo. Deben ser inmediatamente prohibidos.[v]. 5º) Los tratamientos supuestamente preventivos (antibióticos -en especial, Septrin-, ansiolíticos, antidepresivos, corticoides... son inmunosupresores). También son tendencialmente mortales a medio plazo. Y también deben ser inmediatamente prohibidos en tanto que preventivos. 6º) Las 29 enfermedades hoy cubiertas bajo el nombre ‘SIDA’, todas ellas existentes antes de 1981 y que ya a veces mataban[14], gravedad incrementada al quedar ahora sumergida en la sentencia ‘SIDA’. 7º) Los malos hábitos de vida (consumo de drogas, metadona, poppers, medicamentos; malnutrición; etc.), que las llamadas ‘campañas de prevención’ no ayudan a dejar, y que ya mataban antes. (Ver nota 13). 8º) Tener que recibir transfusiones de sangre o de hemoderivados, como es el caso de los hemofílicos, que han tenido una esperanza de vida menor que los no hemofílicos. (Ver nota 13). ¿De qué murieron Rock Hudson, Anthony Perkins, Nureyev, Freddy Mercury y otros ricos y famosos que fueron utilizados para extender el miedo al ‘SIDA’ al conjunto de la población mundial? En realidad, de tomar drogas, de enfermedad, de medicamentos, de vida caótica, de años mal vividos desde el punto de vista de la salud... Pero fueron presentados de manera interesada como muertos por un ‘virus VIH’ del que no hay prueba científica alguna de su existencia.
¿QUÉ HACER SI ME PONEN UNA ETIQUETA? De todo lo anterior se derivan consejos para una persona etiquetada como ‘seropositiva’: Estudiar rigurosa y críticamente la información alternativa y contrastarla a fondo con la oficial, incorporando y valorando, claro está, la propia experiencia. Si llega a la conclusión de que el ‘VIH’ no existe, o/y de que, aun suponiendo que exista, no es la causa del ‘SIDA’, o/y de que los tests son una chapuza que no tienen valor diagnóstico alguno, ¡felicidades! Comprenderá que es una persona sana que ha tenido la mala suerte de entrar en la macabra rueda del ‘SIDA’ por haber dado positivo. Sólo le quedará quitarse la etiqueta, romperla en trocitos y tirarlos al cubo de la basura, y llevar una vida sana, concebir hijos si deseaba tenerlos... Y procurar que la vida normal no le machaque demasiado. La madurez que habrá adquirido con la experiencia vivida le ayudará a ello, y permitirá que eche una mano a otras personas que inicien el calvario de resultar etiquetadas. Un consejo extra: no dejarse atrapar en los nuevos protocolos que están poniendo constantemente en marcha los laboratorios. Hay más medicamentos en espera de cobayas humanas que voluntarios, por lo que los hospitales presionan para dejarse meter en ellos... Y también se derivan consejos para personas etiquetadas como ‘SIDA’, incluso como ‘terminales’: Igual que en el caso anterior ¡felicidades! Entonces comprenderá que los problemas de salud que pueda padecer no tienen nada que ver con la explicación ‘VIH’=‘SIDA’ que le han dado los médicos hospitalarios, a quienes les resulta muy cómodo culpar de todo al ‘VIH’. Tiene que tratárselos al margen de toda la historia y de toda la histeria del ‘SIDA’. Y hacerlo de la manera menos agresiva posible que conozca. Si busca cuidadosamente (¡también en lo alternativo hay fantasmas!), encontrará terapeutas, con o sin titulo, que podrán ofrecerle buenos y eficaces consejos. Los hay. (Ver nota v) En el caso de terminales, es decisivo que no tiren la toalla ni ellos ni quienes les cuiden. Que sepan que hay numerosos casos que se han recuperado, siempre dejando el hospital[15]. Muchos han salido de las casas de acogida de terminales por sus propios pies, y no con los pies por delante, que es a lo que los habían enviado desde los hospitales. Pero la primera condición es volver a tener esperanza y luchar por vivir. Entonces se ponen en marcha el ‘médico y el laboratorio interiores’, que son los más potentes que existen. Es clave que se monten turnos de 24 horas para estar constantemente al lado del ‘terminal’ cogiéndole de la mano, acariciándole, abrazándole, dándole ánimos, limpiando los trapos sucios acumulados, perdonándose mutuamente los desagravios existentes, haciendo planes... Resumen para todos: No intoxicarse ni psicológicamente (luego no creerse la versión oficial sobre el ‘SIDA’) ni fisiológicamente (luego no meterse en el cuerpo los venenos que están dando en los hospitales). Evitar los ocho factores de muerte mencionados. Asesorarse con quien sea, pero asumir la responsabilidad del camino que se decida seguir. Ayudar a otros. ¡Y tener ganas de vivir!
LAS REGLAS DE JUEGO DEL ‘SIDA’ Una vez asimilado que el ‘SIDA’ no tiene entidad biológica-patológica propia alguna, resulta claro que tiene que ser una construcción humana con múltiples facetas. En efecto, el ‘SIDA’ es una invención socio-político-económico-científico-médico-religioso-moralístico-mediático-racista destructiva. Se trata de un nefasto juego puesto en marcha probablemente de manera intencionada en los USA[16]. Y como todo juego, tiene sus reglas. Son las siguientes: 1ª) Se hace creer que ha surgido una nueva enfermedad y se la presenta como inevitablemente mortal: Invención del ‘SIDA’ en 1981; 2ª) Se incluye enfermos de un número creciente (de 2 a 12 a 18 a 26 y a 29, que son las cubiertas bajo el nombre de SIDA desde 1993) de enfermedades ya existentes: Paulatina invención de la supuesta ‘epidemia de SIDA’; 3ª) Se inventa una supuesta causa de la supuesta enfermedad: Invención de la existencia del inexistente ‘VIH’ en 1984; 4ª) Se inventan unas pruebas que supuestamente indican si se tiene o no el ‘VIH’: Invención de los ‘tests del SIDA’ en 1984-85; 5ª) Se inventan unos indicadores falsos y erróneos que permiten presentar como beneficiosos los medicamentos que en realidad matan: Invención del ‘recuento de linfocitos T4’ y de la ‘carga viral’; 6ª) Se inventan unos tratamientos social (marginación...) y médico (vudú científico-médico, AZT-Retrovir, ‘cócteles’, ‘preventivos’...) que efectivamente matan, con lo que se hace cumplir la autoprofecía de que la ‘nueva enfermedad’ descubierta era mortal. Pero un juego funciona mientras se respetan sus reglas. Cuando se empiece a cuestionar práctica y ampliamente cualquiera de las reglas establecidas para el ‘SIDA’, el nefasto invento se hundirá en pocos meses. Especialmente importante es pedir las pruebas científicas de que el supuesto ‘VIH’ fue aislado, puesto que el invento ‘SIDA’ se basa desde 1984 en la supuesta existencia del (igualmente inventado) ‘VIH’. Pero también es decisivo pedir dónde y cómo se ha demostrado la validez de los ‘tests del SIDA’, puesto que si nadie se hiciese o dejase hacerse los ‘tests del SIDA’, dejaría de haber nuevos ‘casos de SIDA’ ya que lo que en Europa convierte a un enfermo en un ‘caso de SIDA’ (y a un sano en un ‘seropositivo’) es dar positivo a los ‘tests del SIDA’[vi]. Y es importante exigir que se demuestre el significado biológico y clínico del ‘recuento de T4’ o de la ’carga viral’. O las pruebas de los supuestos beneficios en términos de mejor salud de unos ‘cócteles’ que son mortales a medio plazo. O incluso los datos que demuestren científicamente que exista o alguna vez haya existido una ‘epidemia de SIDA’ en algún lugar del mundo. O simplemente pedir explicaciones de porqué se afirmó desde los inicios que “el SIDA es necesariamente mortal” cuando no había experiencia que permitiese fundamentar tal afirmación, y menos aún la extensión de dicha sentencia de muerte a cualquier supuesto ‘infectado por el VIH’, así como dónde hay algún artículo científico que intente demostrarla. O de porqué se ha cambiado varias veces la definición de ‘SIDA’, con lo que se trata de una supuesta enfermedad que se tiene o no de un día al siguiente y según en qué continente o país se habite (además de según que ‘test’ se haya utilizado). Ridículo... Si no fuese porque demasiadas personas han muerto en este juego macabro o sufren las consecuencias de haberse visto arrastradas a participar en él.
LOS VENCEDORES DEL ‘SIDA’ Uno de los aspectos más vergonzosos del montaje ‘SIDA’ es que, por primera vez en la historia de la medicina, los médicos, en este caso los ‘especialistas del SIDA’, se han dedicado sistemáticamente hasta mediados del año pasado a quitar toda esperanza a quienes eran arrastrados por el engranaje destructor, y ahora están haciendo creer que los ‘cócteles’ venenosos que administran pueden ‘cronificar el SIDA’[vii], con lo cual están matando a quienes confían en ellos[17]. En particular han silenciado dos buenas noticias: A) Que tienen casos de personas etiquetadas cuyo ‘recuento de T4’ es 10, 7, 5, 3, 2, 1 o incluso cero y que se encuentran bien. Como sólo este hecho derriba toda la explicación oficial sobre el ‘SIDA’ prefieren esconderlo, aunque daría una gran alegría a quienes han caído en el engaño de obsesionarse con su ‘recuento de linfocitos T4’ y tiemblan si tienen la mala suerte de que les dé por debajo de 200. B) Que hay vencedores del ‘SIDA’ pero sólo nos hablan de los vencidos. Se pueden distinguir seis grupos: 1) terminales recuperados: etiquetados a los que hace años se les daba días de vida y que ahora están plenamente recuperados (claro está, dejando el hospital); 2) etiquetados como ‘SIDA’ que han logrado sacarse esta etiqueta, normalmente con tratamientos no agresivos, y que hace años que llevan una vida normal, a pesar de continuar siendo oficialmente ‘seropositivos’; 3) etiquetados como ‘seropositivos’ que llevan cinco, diez, catorce o, según la versión oficial, más años -desde la última vez que se pincharon o que tuvieron una relación sexual no protegida- con la etiqueta puesta, y que, superadas la crisis y la depresión iniciales, se encuentran perfectamente bien... porque no toman los tratamientos hospitalarios; 4) ‘seropositivas’ embarazadas que se negaron a abortar, se negaron a tomar el AZT, se negaron a dar AZT a sus bebés, y ahora tienen hijos de una decena de años, estando ambos perfectamente bien; 5) ‘seropositivas’ que buscaron el embarazo siendo ‘seropositivas’, han dado a luz y tanto ellas como sus bebés están perfectamente bien; 6) más de las dos terceras partes de los bebés nacidos ‘seropositivos’ y que se han seronegativizado espontáneamente dentro de los primeros dieciocho meses[18]. Cuando cambien las condiciones, abundarán los testimonios de vencedores del ‘SIDA’. Por ahora, la mayoría prefieren llevar una vida normal en la clandestinidad, pues saben que es de alto riesgo social aparecer a cara descubierta contando su experiencia. Pero hay excepciones. Una es el inglés Mark Griffiths, que da conferencias con el título “Doy gracias al SIDA”, pues considera que gracias al ‘SIDA’ su vida ha dejado de ser el caos que era hace una docena de años, y que ha aprendido a comprender al mundo, a la gente y a sí mismo de una manera muchísimo más profunda. Para Mark las siglas ‘SIDA’ significan: “Sistema Interior de Desarrollo Anímico”, es decir, nada peligroso sino todo lo contrario. ¡Lástima que esto no sea contagioso![viii]
[ix]¿ACABARÁ (SUD)ÁFRICA CON EL ‘SIDA’? Cada vez más personas afectadas (asociaciones, médicos, científicos, páginas web de Internet, grupos musicales[x]...) de distintos países están conociendo y apoyando estos planteamientos. Hay, pues, desde hace años una actividad internacional para acabar con este invento asesino, con esta construcción llamada ‘SIDA’. La gran novedad que puede hacer bascular toda la situación es que, por primera vez, el Jefe de un Estado, el presidente Thabo Mbeki de Sudáfrica, el país más fuerte de África, se ha implicado personalmente en el problema[xi]. El 29 de octubre se 1999 ordenó que se abriese una investigación sobre la toxicidad del AZT, y mientras se dejó de administrarlo a las seropositivas embarazadas y a sus bebés, práctica que desgraciadamente se sigue haciendo en España y donde hay dinero para pagarlo[xii]. El Presidente Mbeki aplicó al ‘problema SIDA’ la INDABA, una tradición sudafricana que consiste en poner juntas a las distintas partes que hay en un conflicto y obligarlas a discutir hasta encontrar una solución. Así formó su AIDS Advisory Panel, donde se reúnen una cuarentena de científicos, de los que las dos terceras partes son oficialistas y la tercera parte restante, crítica. El primer encuentro tuvo lugar en Pretoria los días 6 y 7 de mayo. A la segunda reunión, celebrada en Johannesburgo los 3 y 4 de julio, asistí en calidad de observador. Pude así presenciar un acuerdo histórico adoptado el 4 de julio. En efecto, este día se llegó a un acuerdo trascendental. La propuesta partió de la Dra. Eleni Papadopulos-Eleopulos y del Dr. Val Turner, ambos componentes del Grupo de Perth, Australia. Fue aprobada gracias a que la Dra. Helene Gayle, responsable de “SIDA” en los CDC (Centros de Control de Enfermedades) de Atlanta, cambió su actitud inicial y finalmente la aceptó de manera explícita. Y gracias también al asentimiento mas o menos forzado o silencioso del Dr. Clifford Lane y de otros componentes de los NIH (Institutos Nacionales de Salud) y de otras instituciones norteamericanas, y de los responsables locales presentes. Nadie dijo nada en contra. Se acordó nada menos que efectuar los experimentos necesarios para comprobar la validez de los llamados “tests del SIDA”. Para ello se aplicará lo preceptivo o “gold standard” para un test que pretende detectar los anticuerpos generados por los mecanismos inmunitarios ante un virus. Consiste en el aislamiento o no -según que el resultado del test sea positivo o negativo respectivamente- del propio virus en la sangre de quienes se sometan a la prueba, verificación que nunca se ha realizado para ninguno de los "tests para el VIH", más conocidos como "tests del SIDA". Es decir, antes de aplicar ningún “VIH-test” a la población habría que haber demostrado que se aislaba el “VIH” en la sangre de un número significativo de personas que hubiesen dado positivo al test, y que, por el contrario, era imposible aislar el “VIH” cuando se aplicaba exactamente la misma técnica a la sangre de un número igualmente significativo de personas que hubiesen dado negativo al test. Sólo después de haber efectuado estas comprobaciones que confirman que el test es válido, se podría haber empezado a utilizarlo para diagnosticar “infección por VIH”. Esta validez del “VIH-test” nada tiene que ver con la “sensibilidad” y la “especificidad” de que hablan los oficialistas, y que se basan en presunciones arbitrarias, indemostrables y circulares. Si todo va como es lógico que vaya, cuando se hagan públicos los resultados de estos experimentos empezará el grave problema social y político de cómo dar a conocer que los ‘tests del SIDA’ no son válidos supuestamente… ¿Propuestas? ¿Aclaraciones? ¿Críticas? ¿Voluntaria/os? [Lluís Botinas] Coordinador ejecutivo de PLURAL-21, Asociación para el cuidado de la vida en un planeta vivo. tel. 93.450.1300/e-mail: plural-21@plural-21.org
BIBLIOGRAFÍA SUCINTA: Revista Discovery-Salud de julio, agosto, octubre y noviembre, Madrid, 2000. La curación espontánea, Dr. Weil, Urano, Barcelona, 1995. Principios de autocuración: Biología de la esperanza, Cousins, Urano, 1994. El médico interior, Drs. Locke y Colligan, Ediciones Horizonte. Dimisión del Coordinador del Programa de Prevención de VIH/SIDA de Florida (EE.UU.), Continuum (en inglés), vol 5, nº 6, Londres, 99.Todas las personas dan positivo en el test ELISA del VIH, Dr. Giraldo, Salud y Vida (AVS). 15 años de SIDA, Drs. Hässig, Kremer, Lanka, Liang, Stampfli, Continuum, vol. 5 nº 4, 98. ¿Manipularon el Dr. Gallo y sus colegas los ‘tests del SIDA’ para venderlos?, Dr. Kremer, ídem. El SIDA y la desidia del Gobierno, Campoy, Más allá, nov-97. Dossier Diario 16, abr.-set.-97. AIDS: The failure of Contemporary Science, Hodgkinson, Fourth State, Londres, 96. Inventing the AIDS virus, Dr. Duesberg, Regnery, Washington, 96. DESMONTAR EL S.I.D.A. nº 1, 2, 3, 4 y 5, C.O.B.R.A., 95-98. SIDA: la duda, D. Tahi, canal TV franco-alemán ARTE, 96. Genetica, vol. 95, nº 1-3, Dordrecht/Boston/London, 95. Replantear el SIDA, Medicina Holística, nº 32-33, AMC, Madrid, 93. SIDA: Juicio a un virus inocente, Dr. Costa, Mandala, Madrid, 93. Roger venció al SIDA, Dr. Owen, Higea, Madrid, 93 Notas: [1] Siglas que entonces significaban Centro Oncológico y Biológico de Investigación (Recherche) Aplicada, y que posteriormente significaron Centro Orientativo de Bio-Regeneración Aplicada. El 6 de octubre de 1999 se transformó en “Plural-21, Asociación para el cuidado de la vida en un planeta vivo” [2] De nuevo formulo la pregunta nunca contestada: ¿Dónde están las estadísticas oficiales de los tratamientos administrados en los hospitales? ¿Cuántos sobrevivientes hay al AZT, dado desde 1987? ¿Y a la combinación de dos o más nucleósidos análogos (AZT, ddI, ddC, 3TC, D4T,...) utilizada desde 1993? ¿Y a los ‘cócteles’ aplicados desde 1996? [3] Provocada por el segundo cambio de definición de SIDA, que incluyó seis enfermedades más. Posteriormente hubo otros dos cambios (1987, ocho enfermedades más; 1993, tres más) que no lograron modificar la tendencia descendente. [4] Ni siquiera es riguroso llamarle hipótesis, puesto que los oficialistas ni siquiera intentan demostrarla. Lo dan por “evidente” y, puesto que está “social y científicamente aceptada” aunque para nada está “científicamente demostrada”, ya les basta [5] No están estandarizados (se aplican con criterios distintos de un país a otro, de una zona a otra, de una institución a otra, de un laboratorio a otro,...), no son reproducibles (sangre de la misma persona puede dar resultados distintos en laboratorios diferentes e incluso en el mismo laboratorio), no son específicos (los anticuerpos que detectan son auto-anticuerpos, por lo que son universales, es decir, están presentes -en cantidades distintas- en todas las personas; ver página 3), dan numerosas reacciones cruzadas (más de setenta estados de salud -hemofilia, hepatitis, gripe, herpes, tuberculosis, linfoma,...- o condiciones –haber dado a luz; haber sido vacunado de hepatitis, del tétanos, de gripe; recibir transfusiones, transplantes;...- pueden hacerlos dar positivo), nunca han sido validados, etc. [6] REGIMED: REsearch Group in Investigative MEDicine and journalism, con base en Alemania. (Desgraciadamente, ya no existe) [7] Estos requisitos también deben ser cumplidos por los disidentes que afirman que el ‘VIH’ sí que existe y que es el resultado de ‘campañas de vacunaciones’ o de ‘guerra biológica’ o de ‘experimentos especiales que se escaparon de las manos’ o de otros supuestos orígenes ‘exóticos’ por el estilo. [9] Hay casos de bebés ‘seropositivos’ nacidos de padres ambos seronegativos. Y también casos de parejas los dos ‘seropositivos’ cuando resulta que se casaron ambos vírgenes, nunca han estado con terceras personas, no se han drogado ni han recibido transfusiones de sangre. [10] Poppers: excitantes químicos utilizados sobre todo por homosexuales promiscuos. [11] Las mitocondrias son bacterias endosimbióticas encargadas de obtener energía en forma de ATP (Adenosin Tri-Phosfato, la molécula energética básica en que se halla más del noventa por ciento de la energía que necesita nuestro cuerpo) al final de su cadena respiratoria del oxígeno. [12] No tratamientos propiamente contra el ‘SIDA’, ya que ‘eso’ carece de base biológica-patológica propia, sino tratamientos para las 29 enfermedades y para la energíadeficiencia y subsiguiente inmunodeficiencia que han sido englobadas bajo la etiqueta ‘SIDA’. [13] El invento ‘SIDA’ arranca en 1981 en torno a la PCP (neumonía por Pneumocystis Carinii) y al Sarcoma de Kaposi. La primera definición oficial aplicada en 1983 ya engloba 12 enfermedades. En 1985 se cambia la definición de ‘SIDA’ y pasa a 18. En 1987 se añaden 8 más: 26. Y en 1993, tres más: 29. ¡Lo nunca visto! [14] Ahora bien, si quien fallece es una persona que ha tenido la mala suerte de haber dado positivo a unos tests-chapuza, será considerada como fallecida a consecuencia de estar ‘infectada por el VIH’ e irá a parar a las estadísticas de ‘Muertos de sida’. [15] Probablemente los médicos hospitalarios nunca han visto un terminal que se recupere, pues todo el ambiente y lo que administran contribuye a que se cumpla la sentencia de muerte que ellos mismos han dictado. Ver 18. [16] Queda para otra ocasión abordar cómo, porqué y por quienes. Dejarlo para otro texto no es sólo una cuestión de espacio. También lo es de metodología. Hay que separar lo que seguro que NO ES de lo que probablemente SÍ PUEDA SER. Toda persona que se sienta molesta por lo que va descubriendo, debería ayudar a precisar qué es realmente ‘eso’ llamado ‘SIDA’. Y a terminar con ello. [17] Además, hay datos que permiten pensar que se está aplicando, además de un envenenamiento activo, una eutanasia pasiva al no aplicar las medidas de emergencia y de cuidados intensivos que se aplicarían a una persona que no estuviese etiquetada como ‘caso de SIDA’. Ello es debido a que los médicos hospitalarios consideran que son inútiles porque para ellos quien sí tiene la etiqueta está inevitablemente condenado a morir ‘víctima del VIH’... [18] Desgraciadamente, entre los vencedores del ‘SIDA’ no se podrán contar los casos de enfermos muy avanzados o incluso terminales que se han recuperado con los ‘cócteles’ hospitalarios, ya que esta mejoría es transitoria. En efecto, estaban en una situación catabólica, lo cual implica que se destruían muchas más células que las que se formaban, por lo que sus proteasas estaban muy activas cortando las proteínas celulares a eliminar. Al empezar a tomar los inhibidores de proteasas químicos artificiales, las tijeras enzimáticas que son las proteasas propias quedan bloqueadas, y se detiene el proceso de destrucción; además, los ‘cócteles’ se comienzan a tomar con gran ilusión, y este efecto placebo es muy importante, entre otras razones porque hace bajar el nivel de estrés y con él el hipercortisolismo en sangre, con lo que otra vez se pueden formar proteínas nuevas. El enfermo ganará kilos y energía, y puede recuperarse. Pero si sigue tomando más ‘cócteles’, la cada vez mayor concentración de inhibidores de proteasa químicos que el cuerpo no puede eliminar hará que se vaya estableciendo el bloqueo celular y orgánico mencionado en el texto. La persona muere y los ‘especialistas’ lo explican culpando, ¡cómo no!, al inexistente ‘VIH’ diciendo que “se ha vuelto resistente”... El consejo para aquellos a quienes los ‘cócteles’ les han sentado bien es: “Aprovechar la casualidad (los laboratorios no se esperaban esto), informaros de los planteamientos alternativos y cambiar de tren. Si se sigue tomando los ‘cócteles’, la catástrofe es inevitable, como no se puede seguir escondiendo desde hace más de un año en los USA, primer país que los aplicó (New York Times del 22-8-97, Examiner del 29-9-97,...). [i] Gracias a que me habló de la asociación C.O.B.R.A. el periodista independiente Andreas Faber-Kaiser, a quien se puede considerar su engendrador. C.O.B.R.A. dejó de existir en 1999, y PLURAL-21, Asociación para el cuidado de la vida en un planeta vivo, constituida el 6 de octubre de 1999, retoma su información aunque presentada de otra forma y en otra dinámica. [ii] En la fecha de actualización, el premio se titula ENCONTRAR EL VIH, está ya en la convocatoria decimoséptima y suma más de cuatro millones setecientas cincuenta mil pesetas. (((Tras diecinueve convocatorias, dejó de ofrecerse))) [iii] Fallecido el 14 de noviembre de 1999, víctima de la persecución (marginación, juicios, condenas,…) sufrida por proponer otra explicación y otra solución del fenómeno SIDA. [iv] Ver la Declaración adjunta sacada ante el Uno de Diciembre del 2000, Día Mundial del SIDA o, mejor dicho, Día para la Extensión Mundial del SIDA [v] Los propios oficialistas están reconociendo de manera indirecta la peligrosidad de estos cócteles. Dos ejemplos. En la Conferencia Internacional de SIDA celebrada del 9 al 14 de julio del 2000 en Durban (Sudáfrica), se recomendó hacer ‘vacaciones terapéuticas’, es decir, interrumpir el tratamiento con cócteles durante unos meses. A mediados de enero del 2001, los NIH norteamericanos han sacado las nuevas orientaciones para la aplicación de los cócteles recomendando que se empiecen a administrar cuando la persona ‘seropositiva’ muestre signos de deterioro y sea ya en realidad un ‘caso de SIDA’; esto significa enterrar el ‘golpear rápido, golpear fuerte’ que el Dr. Ho logró hacer aprobar en la Conferencia de Vancouver en 1996, que significó que se diese estos venenosos cócteles a muchos ‘seropositivos’ totalmente asintomáticos. [vi] En África y en el mal llamado Tercer Mundo se diagnostican los ‘casos de SIDA’ con criterios totalmente distintos. En realidad, se rebautiza como ‘casos de SIDA’ a enfermos de enfermedades endémicas. Ver “¿Hay una ‘epidemia de SIDA’ en África?” en la revista Discovery-Salud de octubre del 2000. [vii] ¿Cómo pueden afirmar que los cócteles convierten el ‘SIDA’ en una enfermedad crónica como la diabetes cuando resulta que se aplican sólo desde 1996? ¡Maravillas del marketing! De nuevo: ¿Dónde están las estadísticas oficiales? [viii] En Barcelona se ha fundado la organización AVS, siglas que significan Asociación de Vencedores del SIDA, formada exclusivamente por personas etiquetadas como ‘seropositivas’ e, en su momento, como ‘caso de SIDA’. . (Desgraciadamente, ya no existe) [ix] Este apartado es completamente nuevo, y sustituye en su totalidad al de la primera edición. Por ahora, la influencia del estalishment del SIDA es tan fuerte que ha logrado frenar la ejecución de estos experimentos a pesar de haber sido aprobados por unanimidad y de tener el respaldo del Gobierno de Sudáfrica [x] El grupo Color Humano ha editado la canción ¿VIH? en su último disco CD, que además contiene un dossier de documentación alternativa en español, francés e inglés. Además, su cantante, Jose, ha hecho público recientemente que está diagnosticado ‘seropositivo’ desde 1986 y que entonces le dieron dos años de vida... [xi] Dos artículos que abordan la iniciativa del Presidente Mbeki y los congresos de Johannesburgo y de Durban, aparecieron en la revista Discovery-Salud de julio y de agosto del 2000. [xii] Ver el artículo “¿Es beneficioso dar AZT a las seropositivas embarazadas y a sus bebés?” en la revista Discovery-Salud de noviembre del 2000. |