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[Sección que volverá a aparecer cada vez que Wakan reciba un texto interesante sobre el tema]

NEIL YOUNG.- [por Luís F.Gómez]

Siempre que pienso en Neil Young, las primeras palabras que me vienen a la cabeza son ALMA y AUTENTICIDAD.

Neil Percival Young, nacido en Toronto el 12 de Noviembre de 1945, es mucho más que un músico genial, es un MAGO, un poeta y un trovador fuera de época.

Hoy en día es casi imposible encontrar a alguien encima de un escenario que irradie tanta luz y tanta VERDAD, un privilegio que sólo los ELEGIDOS poseen.

"Bueno chicos, tendremos que interrumpir durante una temporada la grabación del disco. El martes me voy a Nueva York. El año pasado me detectaron un aneurisma cerebral, y la semana que viene me abrirán la cabeza por la mitad y me colocarán unos muellecitos biodegradables que..." Así, como quien no quiere la cosa, explicó Neil Young a sus músicos el gravísimo problema de salud que estuvo a punto de acabar con su vida hace 3 años. Ahí estaba él, a sus 60 años, entregándose en cuerpo y alma a sus nuevas canciones, sin ni siquiera saber si las acabaría, pero como no podía ser de otra forma, a los pocos meses volvió y terminó uno de sus discos más especiales (por todo lo que le rodeó) de los últimos tiempos ("Prairie Wind" (2005)). Es muy emocionante ver el cruce de miradas de Neil y Pegy, su esposa de toda la vida y corista de su banda, en la película-documental "Neil Young. Heart of gold" que dirigió Jonathan Demme en esa misma época, durante el concierto en Nashville. ¡Cuantos sentimientos pueden expresar unas simples miradas!

Neil Young

La carrera musical de nuestro protagonista comenzó a finales de los 60 formando Buffalo Springfield, y uniéndose más tarde a Crosby, Still & Nash, a la vez que empezaba a grabar sus primeros discos como solista. Folk, rock y country se daban la mano en todos estos recomendables trabajos, que sirvieron de anticipo a "After the gold rush (1970) y Harvest (1972) sus dos primeras obras maestras, ya como solista consolidado. "Helpless", "Broken Arrow", "Cinnamon girl", "Heart of gold", "The needle & the damage done", "Cowgirl in the sand",... buff! ¡qué cantidad de canciones clásicas en apenas 5 años de carrera!.

Neil Young siempre fue un antimilitarista convencido y un ecologista confeso. Son famosas sus anécdotas con los Bush (a principios de los 90 le dedicó al padre la canción "Rockin´in the free world", y a principios del siglo XXI le dedicó al hijo el álbum "Living with war". Sendas dedicatorias debidas a las respectivas invasiones de Irak). A principios de los 70 también dedicó la canción "Ohio" a los 4 estudiantes asesinados durante una manifestación en contra de la guerra de Vietnam, y compuso el tema "Southern man" para denunciar el racismo en el sur de los USA (posteriormente, el grupo Lynyrd Skynyrd -más sureños que nadie- compusieron su famosísimo " Sweet home Alabama" a modo de respuesta, ya que según ellos, Neil -al cual nombran en la canción- exageró mucho la situación del sur de los EEUU).

El resto de la década de los 70 fue de un sabor agridulce para el canadiense. Por un lado grabó alguno de sus mejores albumes ("Zuma (1975), "Comes a time" (1978) y sobre todo " Rust never Sleeps " (1979)), pero por otro lado sufrió la perdida de 2 de sus músicos, Danny Whitten y Bruce Berry, a los que rindió homenaje en "Tonight´s the night" (1975).

Tras estas muertes causadas por los excesos, se acabó de formar una de las bandas más grandes de la historia del rock, NEIL YOUNG AND CRAZY HORSE, que si bien ya existían desde 1970, no fue hasta la entrada de Frank "Poncho" Sampedro a la guitarra rítmica, acompañando a los habituales Billy Talbot (bajo) y Ralph Molina (batería), dónde dieron un salto cualitativo en todos los sentidos. Es absolutamente increíble la comunión que hay y la magia que desprenden los cuatro cuando tocan juntos, cosa que no sucede del todo cuando Young se rodea de otros músicos con los que también toca y graba habitualmente.

Neil Young
Portada Neil Young

Los 80 fue la década de experimentación musical de Neil Young. Con y sin Crazy Horse hizo casi de todo, con unos resultados muy irregulares: Rock visceral ("Reactor" (1982)), música electrónica ("Trans"(1983)), Rockabilly ("Everybody´s rockin'"(1983)), Country ("Old ways" (1985), pop-rock con sintetizadores ("Landing on water" (1986))... no fue hasta 1988, con el genial "This note´s for you", mezcla de blues, swing y soul, con sección de vientos incluida, que nuestro protagonista volvió a recuperar su grandeza del pasado, y de paso se embarcó en una cruzada contra las marcas comerciales que patrocinan conciertos de artistas prostituyéndoles sin remedio, tales como Pepsicola y Budweiser.(increíble el video clip que hizo para la canción que da titulo al disco, con Madonna, Whitney Houston y Michael Jackson de protagonistas), y esto fue sólo el comienzo, porque después vinieron el imprescindible "Freedom" (1989), y el que para muchos es su mejor obra junto con "Rust never sleeps", "Ragged Glory"(1990).

Los 90 empezaron de la mejor de las maneras, ya que "Ragged glory" supuso, no sólo el regreso de Neil Young con Crazy horse, sino un disco que marcaría el devenir musical de toda una década. Este fue el disco que más influyó a toda esa ola de grupos grunge de la época; léase Nirvana, Pearl Jam, Soundgarden… La clave estuvo en grabar el disco en directo en el estudio, es decir, sin añadir absolutamente nada en la post-producción. Lo que les salió en ese momento es lo que dejaron para la posteridad. Ese sonido tan distorsionado y guarro de las guitarras, pero a la vez con tanta melodía, sentó cátedra. Bien es cierto que éste siempre ha sido el sello de identidad de Neil Young y Crazy Horse, pero aquí lo bordaron. Y que decir de esos solos de Neil, haciendo el amor con su guitarra como sólo él es capaz de transmitir... y esto no acabó aquí, porque al año siguiente editaron, tanto en audio como en video uno de los mejores discos en directo de la historia del Rock, "Weld".

El resto de la década la dedicó a ponernos la piel de gallina con bellísimos discos semi acústicos ("Harvest Moon" (1992) y "Sleeps with Angels" (1994), colaboraciones con, como no, Pearl Jam ("Mirror Ball (1995)), a hacer la banda sonora de "Dead Man" (1996), película protagonizada por Johnny Deep, y a intentar repetir la fórmula de "Ragged Glory", pero sin acabar de lograrlo ("Broken Arrow" (1996)).

Y ¿qué pinta un mítico músico sexagenario en pleno siglo XXI?. Pues mucho. Tras unos años no muy prolíficos, se reinvetó a sí mismo con "Greendale" (2003), un disco conceptual dónde, explicando las vivencias diarias de los vecinos de dicho pueblo imaginario, critica sin piedad a los periodistas vendidos y a la política USA, tanto a nivel nacional (denunciando la situación de explotación continua de recursos naturales que sufre Alaska), como internacional, anticipo de la polémica canción "Let's impeach the president" que le dedicó a Bush jr, y que muchas emisoras de radio se negaron a pinchar, perteneciente al anteriormente mencionado "Living with war" (2006), disco que grabó justo 1 año después de su operación a vida o muerte, y un año antes de su última obra "Chrome dreams II"(2007).

Acojonante. 63 años, a punto de morir, y ahí está, trabajando a la antigua usanza, como un humilde artesano, sacando un disco por año, y haciendo la correspondiente gira de presentación, que este verano le trajo a Madrid y, amigos míos, vaya concierto!!. Más de 2 horas sobre el escenario, dándolo todo, como hace 30 años, y dejándonos a todos con la boca abierta. Y es que, cuando Neil Young se sube a un escenario, no se lo toma como un trabajo (aunque, obviamente lo es), sino como la manera que tiene él de entrar en contacto con Dios, si tu eres testigo de eso, quedas marcado de por vida.

La música ama a Neil Young.

[Luís F. Gómez]

Reservados todos los derechos © Luís F. Gómez, Wakan