Wakan número 29

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Sadomasoquismo: ¿Autoconocimiento o reflejo físico de relaciones de poder? [Por Isabel García]

BDSM es una sigla en inglés formada de la siguiente forma: las letras B y D iniciales son de bondage (ligaduras o ataduras, cadenas) y discipline (disciplina), las D y S del medio, domination (dominación) y submission (sumisión) y las S y M finales, sadism (sadismo) y masochism (masoquismo). El acrónimo parece haber aparecido por primera vez en 1991 en el Grupo de noticias en internet conocido como alt.sex

Muchas personas entienden que esto solo se trata de dolor u agresión cuando en realidad va más allá de eso y se suscribe al intercambio de poder. El dominante saca su satisfacción de la sensación de poder de someter al otro, de tener el control del otro a un grado en que uno no lo puede tener en la vida real. El sumiso, da la sensación de ser el indefenso de no tener control sobre lo que pasa, de entregarse al otro en una forma en el que uno no se atrevería a hacerlo normalmente.

Marques de Sade

Marqués de Sade, arriba. Derecha Sacher Masoch

Sacher Masoch

En la vida actual esto puede tomarse como un juego erótico mas, pero en otros aspectos mas profundos se convierte en una metodología, una forma adicional de tener sexo. Hay parejas que lo toman como mera actuación y disfrutan de una escena de sumisión y poder que logra alcanzar el éxtasis perfecto. El término BSDM engloba también otras prácticas y fetiches, que consisten en alcanzar la excitación sexual por elementos no habituales, como ropa de cuero, tradicional símbolo de BDSM, adoración de los pies, besar u oler ropa del otro. También se incluyen los juegos de agua, como jugar con orina o materia fecal, y también vestirse y actuar como el otro sexo. Desde luego, a nadie le gustan o lo excitan todas estas formas. Cada individuo tiene su fantasía personal y a veces uno no entiende como al otro le puede gustar hacer algo que a uno le parece desagradable o repulsivo. El dominar o ser dominado, el estar atado a merced de otro o el tener al otro a nuestra merced, el recibir o dar golpes son fantasías que disfrutan muchas personas no necesariamente la mayoría. Pero esta tendencia esta integrándose como una moda normal no pasajera cuando lo vemos en material publicitario, videos musicales (quien olvida el video del éxito de Madonna, Erótica) y hasta en películas famosas como “9 semanas y media” o “Instinto básico”.

El actuar las fantasías puede tomar muchas formas, como cualquier otro tipo de actividad. Puede ser en un encuentro con un conocido, puede ser pagando a profesionales o puede ser practicado por parejas que comparten este interés. Como en cualquier otra relación, compartir la fantasía con una persona con la que uno está íntimamente relacionado es la forma más satisfactoria. El amor mejora el sexo y las fantasías, porque es la forma más profunda de compartir. En cuanto a la práctica BSDM, si el interés es el castigo, este puede ir desde unas palmadas suaves solamente para excitar, a una real paliza que deje al sumiso magullado por varios días. Lo mismo ocurre en las otras prácticas. A algunas personas les basta la actuación, otras necesitan algo de acción, y otras sólo disfrutan con lo extremo. La orientación sexual de los participantes puede ser, como en otros tipos de relación de pareja, variada. Se da entre heterosexuales, entre homosexuales o como práctica grupal.

Portada de La Venus de las Pieles

BDSM se puede integrar a la vida de la pareja como actividad ocasional, en la que se juegan escenas por sí o como preludio al acto sexual, o puede ser una forma de vida permanente, como mantener una relación Esposo dominante/esposo dominado o una relación permanente Amo/Esclavo, en la que una persona da control total a la otra sobre su vida. También puede ser una relación Señor/Sirviente, en la que si la dominante es la mujer, a veces el hombre se viste de “criada” y actúa como tal. En estos casos el castigo suele ser dado por “mal comportamiento” en la vida real.

Sea cual sea la preferencia la idea es el consenso entre las dos partes y la comunicación clara entre los participantes. Esto podría dar un toque muy apasionado en el acto sexual, dejar una marca deliciosa que sirva de prologo para otras fantasías. Un poco de dolor puede causar mucho placer.

 

UN BDSM más Seguro

Para comenzar, borremos algunas de las ideas falsas que existen sobre los practicantes y las prácticas de BDSM. BDSM no trata solamente sobre como conseguir poner a alguien en una situación ineludible y lastimarlos. Las personas que practican BDSM no son violadores, psicópatas, ni otros tipos repugnantes y/o monstruosos. Esta tendencia trata sobre el cumplimiento de necesidades profundas y principales. Es un acto de amor, no de violencia o de cólera. Hay algo maravillosamente atractivo en la idea de entregarse o de estar en control y de recrear una fantasía que pueda ser "prohibida".

 

Elegir un compañero

BDSM no es una práctica a solas. Usted necesita por lo menos de otra persona para satisfacer con seguridad ese impulso, si usted es Dominante o sumiso. Seleccionar el compañero correcto es crucial. Cerciórese de que esta persona sea alguien que usted conoce bien y en quien usted confíe implícitamente. Esta persona debe estar bien enterada de sus intenciones y deseos y debe consentir al 100%.

 

Comunicación

La comunicación apropiada es un deber absoluto. No comienza y termina antes del acto. Es imprescindible que usted y su/s compañero/s establezcan medios de comunicación eficaces a través de toda la sesión. Cerciórese de que cada uno de los implicados esté enterado completamente, y en todo momento, de cómo usted se siente sobre lo que está haciendo o le hacen a usted. Esto no necesariamente va a matar la espontaneidad o a arruinar una 'escena'. Absolutamente todo lo contrario.
Antes de que suceda cualquier cosa, este seguro que tiene un conjunto de PALABRAS y/o señales SEGURAS preparadas. Una palabra segura, es sencillamente, una palabra o señal que tenga un significado definido para la persona/s que la escuche, cuando el sumiso ha sido llevado más allá del límite en el cual él/ella se encuentre cómodo o sienta que está en peligro y necesita básicamente que el dominante pare o aligere la practica. Si usted no utiliza palabras seguras, usted encontrará que repentinamente el BDSM puede ser un juego muy peligroso.

 

Apoyo mutuo

BDSM es una actividad altamente emocional. Empuja a Dominantes y sumisos a sus respectivos límites emocionales y a veces físicos. Habrá momentos en que ambos necesitan la ayuda, la aprobación y el amor del otro. Nunca ridiculice a su pareja por no ser capaz de realizar un acto que está más allá de sus límites personales. Pase el tiempo después de su sesión siendo cariñoso y receptivo. Gustos y aversiones son cosas muy personales. Algunos de nosotros simplemente no podemos hacer algunas cosas. No es algo para criticar. Cambie a algo que AMBOS gozan.

 

Seguridad

Al asegurar a su sumiso, preste atención cercana a la manera de cómo usted lo ata. Cerciórese que no corte la circulación, ni estire los músculos demasiado. Cuando ponga manillas o esposas, las esposas/manillas habituales pueden cortar a veces el nervio de la sensación de la muñeca al pulgar. También, las esposas/manillas que no tienen una cadena pequeña entre ellas (éstas son unidas generalmente una a la otra por una bisagra que pueda plegar las esposas) pueden ser peligrosas. Si se cae alguien mientras las lleva puestas, se puede romper una muñeca.
Si usa capucha o mordaza, este muy seguro que la persona que lleve estos objetos pueda respirar libremente.
Utilice siempre una palabra o señal segura que pare el juego en malas situaciones (si la persona esta amordazada, una campanita pequeña en su mano puede ser muy útil). Puede salvar la relación e incluso salvar su vida. Nunca deje a un sumiso atado solo en una habitación. Esto no es solo emocionalmente peligroso, sino físicamente también.
Si su juego de BDSM incluye el sexo, cerciórese que siempre use medidas de seguridad en la práctica como condones, etc. Especialmente cuando este con varios compañeros, cerciórese de que le examinen regularmente para enfermedades sexualmente transmitidas como Herpes o SIDA y que lo haga su pareja también. Al usar juguetes como vibradores o cualquier cosa que tenga la posibilidad de estar en contacto con flujos corporales, cerciórese de LAVARLO BIEN después de CADA uso.

[Isabel García] Reservados todos los derechos ©Wakan-Isabel García


Y la cara B de una visión diferente: ¿Por qué el poder puede dar placer a algunos? (notas sobre la esencia del tema)[por Tesa Vigal]

 

“Dad todo vuestro corazón al amado, pero con cuidado, que esta ofrenda no sea la causa del sometimiento del uno por el otro” (Khalil Gibrán)

La esencia de las relaciones sadomasoquistas es el poder, como muy bien dice el autor del texto anterior. Y aunque es evidente que este tipo de relaciones, como todas, tiene que ser aceptado libremente (si no se quiere caer en lo ilegal y la violencia), su mismo “juego de roles” representa una interacción que lo contradice. La libertad supone seguir las normas propias personales y, sin embargo, en esas relaciones se “juega” a obedecer y a imponer. “Como si” fuera posible una comunicación sin libertad.

Esto supone admitir que es posible relacionarse con alguien en un plano de superior-inferior. Y ¿no se agita ahí el miedo? Esa corriente afectiva me remite a relaciones infantiles, de padres a hijos, donde los padres (o por extensión cualquier autoridad) imponen sus reglas y el hijo tiene que obedecer.

GibranGibrán

Pero, al fin y al cabo, el poder es lo que predomina frecuentemente en un gran número de relaciones amorosas más usuales. La libertad da mucho miedo. Supone un autoconocimiento y esto supone, a su vez, una búsqueda de valores propios. Y mucha gente está deseando que alguien desde el exterior les dicte las normas a seguir, ya sean religiones, partidos políticos, filosofías, o formas de vidas. Cualquier cosa que proporcione la falsa seguridad de una verdad exterior, que les evite la responsabilidad de una elección libre. En fin, es penoso, pero existen personas que están por obligación con otra. Y, para mí lo más incomprensible, existen personas que no quieren ser queridas por ellas mismas, sino por obligación. Y se quedan tan anchas si su pareja sigue a su lado, o la acompaña a cualquier sitio sin desear hacerlo.

¿Cuál es la esencia de la comunicación? Creo que si no se realiza “a pelo”, sin el escudo o la justificación de unos roles sociales (que eluden o sustituyen a la persona individual) nos encontraríamos con una relación de etiquetas, de imágenes. Aunque esto, por otra parte es una práctica muy extendida en todo tipo de clasificaciones sociales, y relaciones amorosas de cualquier tipo, en las que la imagen que se tiene de una persona sustituye a esa persona, con la cual, nunca llegaríamos a relacionarnos en realidad.

Para mí, la vida en general y las relaciones sin libertad, especialmente las amorosas, se me quedan en nada, desaparecen, o peor, se convierten en cárceles más o menos soportables, más o menos asfixiantes. Por eso tampoco entiendo las obligaciones en las que se basa una idea muy extendida sobre las relaciones estables (con matrimonio o sin él), enarbolando una supuesta fidelidad, al margen de los auténticos deseos internos, acompañada a veces de una ausencia total de lealtad (con mentiras y demás lindezas). El que una “infidelidad” se considere una traición, y la mentira acompañada de “fidelidad” no, es sumamente surrealista. Y luego están los pretendidas “derechos” sobre la vida de alguien. Las fiscalizaciones de la vida de la pareja… En fin, toda una serie de detalles que suponen una generalización de relaciones encarceladas, que para mí, nada tienen que ver con el amor. Se parecen más a las relaciones sadomaso del texto anterior.

Como diría un viejo dicho vikingo: “el fondo del corazón está más allá del fin del mundo”…

Por mi parte apuesto por la libertad como base imprescindible para que pueda existir amor. Nadie pertenece a nadie y, sin embargo, hay gente que actúa como si eso fuese natural.

Suscribo esas frases tan maravillosas de Gibrán, el poeta libanés:

“Amaos mutuamente, pero no hagáis del amor una obligación”. “Que cada uno llene la copa del otro, pero no bebáis de una sola copa”. “Cantad y danzad juntos, pero que cada uno de vosotros sea él mismo”. “Pues el otro está para saciar vuestros anhelos, no para llenar vuestro vacío”.

En fin, cada uno se busca como puede. Y al final y durante el trayecto todos nos topamos con la esencia misteriosa de la vida.

[Tesa Vigal] Reservados todos los derechos ©Wakan-Tesa Vigal