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Wakan Portada Editorial Cine Musica Mitos y Leyendas Maneras de vivir LITERATURA Madame Bovary, Flaubert Poeta conocida: Silvia Plath Joyas biblioteca Pagina curiosa: la muerte de Allan Poe |
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Poetas desconocidos: Haikus de Juan Carlos Díaz y Amparo Navarro De los conejos / El pálpito de acariciarlos / Con las dos manos. Ahora, la torre inmóvil esconde al sol caído. [Juan Carlos Díaz] Sí, y de huesped / Una flor. ¡Hola saltamontes! Perdido vagabundo de mi ventana. Entonces, / ¿no viven mariposas / en este jardín?. [Amparo Navarro] |
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Poeta desconocida: Tessa Duncan Deseo (del libro Alquimia de editorial Verbum) Me asalta la nostalgia de todo aquello que me hizo rozar el país de Nunca Jamás con la punta de los dedos. Tus ojos soñadores y el corazón surgiendo, fumando un cigarrillo asediado por el aire. Golpes de lluvia contra los cristales bajo un coche aparcado junto a todos los peligros de una mirada abierta. Y la música. Esa extraña dimensión dulce como el veneno de una hada salvaje. Volar sobre la ciudad con las estrellas galopando en mi sangre de Luna llena. La magia me posee y el alma se alarga. Rompe sus límites, habla con los dioses que me empujan con sus dedos en llamas, poderosos y leves como barco fantasma deslizándose hasta el final. Rumbos reflejados, otra mirada en el bar, giro invertido de relojes y puertas. Deseo de mar frío, de arena caliente contra la piel, de olor a sal sacudiendo mis sentidos. Y mi boca temblar saludos a los duendes. |
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AHAM AGNIR (soy fuego) de Arturo Relaño Todo arde en un fuego silencioso,/ las palabras también arden,/ sofocadas por el aliento de tu lengua,/ crepitando en el crujido de las horas,/ plumas balbuceantes de lo desconocido./ Si desde ahí ardieran estos versos,/ ya nunca más hablaría, siquiera/ ni aún dirigirme a tí podría,/ porque Tú no creo yo que hubiera,/ o todo lo más un tú cualquiera,/ un yo que se asoma a la ribera./ Viviendo, ardiendo, muriendo,/ entre lo de aquí y lo de allí,/ al sesgo lo mismo hay allí que aquí,/ disolviéndose lo oscuro con lo claro,/ y aunque suene raro, una vez más,/ testigo de mi muerte tú serás. |