![]() |
|
|
|||||
|
tWakan.com / Envío textos: twakan@yahoo.es |
|||||
Maneras de vivir / NUEVAS ENTRADAS DE WAKAN EN: cuadernos dionisiacos de la luna palidaGrafitis ¿arte o ego?[por Foner de la ciudad de Barcelona] En 1996 empecé a fijarme en esto del graffiti. Me di cuenta de que en mi barrio había muchos escritores, incluso en mi colegio y hasta en mi clase merodeaban algunos. Mi colegio tenía las puertas de los lavabos reventadas a “tags”, y empecé a sentir curiosidad por aquellas letrajas con formas extrañas que tanto me llamaban la atención. Recuerdo salir del colegio y ver grupos de gente que se metían en las piscinas abandonadas que habían al lado. Al día siguiente, después de clase, salí a la parte de atrás del patio para ver si habían hecho lo que me imaginaba y sí, efectivamente ellos eran los que pintaban en esa zona. Pasaron unos años y en el 2001 en Barcelona, la ciudad donde he vivido siempre y en el barrio donde siempre había visto pintar desde entonces, empecé yo también.
Todo empezó por uno de los que entonces era mi mejor amigo y pasábamos muchos ratos juntos. Él estudiaba bachillerato artístico, se juntó con unos chicos de su clase que hacía unos meses habían empezado a pintar graffiti, sintió la tentación de hacerlo y también empezó. Sabía que era algo que me atraía mucho y no dudó en llevarme un día a la tienda donde se compraban los sprays. Esa misma noche salimos los dos juntos a pintar paredes, recuerdo que estuvimos prácticamente toda la noche haciendo “tags” (firmas) por todo un recorrido y mirando lugares y comentando cómo lo tendríamos que volver y pintarlos. Hoy en día aún quedan algunos “tags” de esa noche por mi barrio y me da mucha satisfacción verlos. Curiosamente de esos 4 chicos que empezamos, solo sigo yo; problemas, disputas, tiempo, dinero… no lo sé, solo sé que he tenido buenas y malas experiencias en este ámbito y creo que eso es lo que me hace seguir, ese gusanillo de saber qué pasará mañana cuando pinte mi siguiente graffiti.
Empecé pintando de vez en cuando; los fines de semana, cuando tenía dinero, etc. Pero a medida que ha ido pasando el tiempo las ganas de poder y tener que pintar el máximo de veces posible se hace casi incontrolable. Ahora salgo entre semana, y prácticamente no me importa cuándo y cómo, siempre que puedo. Hoy por hoy lo que más suelo pintar son muros y algunas acciones en la calle, aunque intento pintar todo lo que puedo, en el tiempo que dispongo. Me gusta poder poner mi nombre en cualquier formato, con los colores y formas de letras que a mí me gustan y si puedo acompañarlo de un muñeco o dibujo, mejor. Pero lo de hacer personajes no es algo que me obsesione, ya que para mí lo principal es mi nombre y las letras. Creo que es la forma en que empezó el graffiti y creo que no tiene por que ser de otra manera, ya que las reglas del juego siempre han sido estas: poner tu nombre de la forma más original que sepas y que los demás escritores lo vean.
También he pintado algunos vagones de tren, y el momento en el que lo haces es una buena explosión de tensión y la máxima recompensa queda en tu cámara de fotos. Desde mi punto de vista no quiero menospreciar ninguna forma de graffiti, ya sea haciéndolo en la calle, en muros o en trenes, ya que todos los formatos me parecen estupendos y cada uno con su diferente grado de satisfacción por su nivel de dificultad. Espero poder tener tiempo para volver a pintar algunos trenes pero va por temporadas, se puede más o se puede menos. Me considero una persona normal, tengo mi vida, mis estudios, mi gente y mi trabajo y hasta soy futbolero! Jejeje. No atribuyo definiciones a lo que hago, es un acto de salir a la calle y hacerlo. Para mí es una autosatisfacción, no pretendo demostrarle ni transmitirle nada a nadie. Tampoco lo trato como una droga ni forma de expresión, a mi no me causa esa sensación. Es simple, pero me genera una reacción, el acto de ver mi nombre el máximo de veces posibles, en diferentes tamaños y formatos y poder hacerlo en diferentes situaciones, sin el permiso ni la valoración de nadie. Porque no pretendo causar reacción en la gente, sólo cometo un acto de egoísmo sobre mi persona, ya que pienso que somos muñequitos que durante toda nuestra vida prestamos servicios a todos los demás seres, para adquirir algo a cambio, y para mi el graffiti es el momento en el que yo no ofrezco ni espero nada de vuelta. [Foner de la ciudad de Barcelona] Reservados todos los derechos ©Wakan-Foner de la ciudad de Barcelona |