Portada

DeQueVaRevista

Literatura

Cine

Maneras de Vivir

twakan.com / Envío textos: twakan@yahoo.es

Enlaces: www.32rumbos.com/monograficos.htm

Mitos y Leyendas

Apolo-Dionisos, las dos caras de lo creativo

[Por Tesa Vigal]

Siguiendo la serie de dioses griegos, por orden alfabético, llega Apolo con su inseparable cara lunar: Dionisos.

Dios solar y, como todos los dioses solares, relacionado con el resurgir incesante, la resurección. Hermano gemelo de la diosa lunar Artemisa y ambos arqueros celestes, con todo el poder mágico del arco y las flechas, un arma que apunta al cielo volando hacia él.

Eran hijos de Latona y Zeus y, como siempre en estos casos, la mujer de Zeus la diosa Hera persiguió celosa a la madre embarazada y decretó que sólo podría parir en un lugar donde no llegaran los rayos del sol. El dios del mar (el inconsciente, personal y colectivo con toda su sabiduría y sentimientos) Poseidón-Neptuno cubrió con una ola una isla, a la manera de bóveda protectora y ancló esa isla en el fondo del mar con cuatro columnas (cuatro, el número más firme, el sostenedor de todas las bases) y allí nacieron los gemelos. Primero Artemisa y finalmente Apolo y a partir de ese momento la isla se llamó Delos, La Brillante, por ser la fuente del sol y la luna.

Ya de niño tuvo una aventura de lo más significativa al vencer a la serpiente Pitón. De nuevo el sol controlando a la capacidad regenerativa, la serpiente que muda de piel renaciendo una y otra vez, igual que el sol. Y aquí se enlaza con su famoso oráculo de Delfos, la relación con la sabiduría del viejo símbolo de la serpiente. Y con la otra vertiente de lo generador: lo creativo. Es por ello también el dios de las artes, la música en particular, ocupándose de la cara externa, la forma armónica de lo creativo cuyas raíces misteriosas, su cara interna, es la energía de Dionisos.

Apolo

Dionisos

Izda. Apolo. Centro Dionisos. Dcha. Apolo

 

 

Apolo

Lo creativo necesita para serlo ambas caras, pues sino se trataría de una forma vacía o de un poderoso contenido sin forma. Lo creativo que invoca mundos, explora la esencia de la vida por debajo de sus apariencias y datos (que sería la necesaria "piel" del periodismo). Ambas energías fundidas de los dos dioses logran plasmar lo inconsciente, lo excesivo y lo caótico (Dionisos) de manera racional y armónica (Apolo).

En realidad ambos dioses reinan en Delfos y su oráculo, y así aparece reflejado en su templo. En uno de sus frontispicios aparecen Apolo con su madre y con su querida hermana Artemisa y las Musas. Mientras que en el otro aparece Dionisos con las Tíades. Y en un vaso pintado del 400 a.C. aparecen Apolo y Dioniso estrechándose las manos en Delfos.

Pero la conexión esencial entre ambos es la propia naturaleza del oráculo, el cual surgía a partir del trance de la Sibila. Palabras de carácter extático que salían de su boca sentada sobre una roca en un lugar telúrico. El éxtasis es propio de Dioniso y también la danza. No el baile aprendido desde fuera sino la danza que nace de dentro y convierte en música el propio cuerpo. Dionisos resucitó tras haber sido troceado (como el egipcio Osiris) y por tanto es uno de los dioses nacidos dos veces, tras atravesar el reino de la muerte y volver a la luz con la sabiduría de ambos mundos. (Izda. Templo de Apolo. Dcha. Orfeo con su lira relacionado íntimamente con Apolo-Dionisos en los misterios órficos).

Templo de Delfos
Apolo y Orfeo

Su fuente poderosa de vida sin límites es dificil de entender y algunos lo equiparan con el exceso simple, o la borrachera constante, quedándose por tanto en una visión superficial de Dioniso que es justamente una característica opuesta a su profunda y misteriosa naturaleza. La ebriedad del alma es algo muy distinto del efecto del vino (por muy placentero y bueno que sea, que lo es) relacionándose con lo místico, fundiendo lo nimio con lo excelso. Lo humano con lo animal. La seguridad con la humildad. la sabiduría con el delirio. Su energía creativa conecta el sexo con sus dos polos, masculino y femenino y es el dios bixesuado por excelencia, enseñándonos (como diría Jung) que todos tenemos en nuestro interior características de ambos. Es el dios superador de mundos, el que trasciende. y su fuente inconsciente puede hacer caer en la locura a los que se nieguen a aceptarlo, negando el lado instintivo e inconsciente de su naturaleza. Porque es el dios que apunta siempre más lejos, más allá, ayudando a trascender la condición humana fundiéndola con dioses y animales (característica esta de toda edad de oro). la energía que hace tambalearse al ser humano con la ambivalencia de la profundidad, el arrebato, el frenesí. Vida y muerte hechas una. Integrando las contradicciones y rescatándolas en una vida inagotable.

Para dar forma a esta poderosa energía incontrolable se aplica el orden armónico de Apolo que lo saca a la luz del día con sus bellos, acariciadores rayos de su sol.

Apolo-Dionisos

Izda. y Dcha Dioniso. Centro Sibila de Delfos por Miguel Ángel.

Apolo Apolo

Estos dos dioses inseparables en lo creativo-regenerativo expresan pues la faceta más misteriosa de la vida. Recomiendo para quien quiera saber más sobre sus aventuras míticas y su naturaleza el libro de Robert Graves "Los mitos griegos". Sobre Dioniso: "Dioniso" de Walter F. Otto de ediciones Siruela. Y "Los griegos y lo irracional" de E. R. Dodds de Alianza editorial.

Al dios Apolo se le representa como un joven bello de pelo rubio. Sus cualidades: la belleza, la armonía, el talento musical y la curación (después de todo lo dicho la cualidad curativa de lo creativo regenerador es obvia), además de la adivinación oracular. Sus símbolos son el arco y las flechas (igual que su querida hermana lunar Artemisa), la lira, el delfín (hay que recordar su nacimiento especialmente relacionado con el mar). Tiene poder sobre el lado destructivo de la oscuridad al disiparla iluminándola.

Al dios Dioniso se le suele representar a la manera romana como el dios Baco de la vid, (esa planta con propiedades míticas, o con rasgos bisexuales, o una gran palidez. Sus cualidades son las de transcender, fusionar contradicciones y la capacidad de renacer. Sus símbolos son el tirso, una vara trenzada con hiedra (otra de sus plantas) y rematada en una piña (el pino es un árbol de hoja perenne).

Para quien quiera usar el inmenso y misterioso poder de los símbolos, existe una llamada de búsqueda usando las armas de Apolo y Artemisa: el arco y las flechas. El arco del cielo y las flechas de los rayos solares-lunares. Ambos dioses hermanos gemelos como el ánima y el ánimus del psicólogo Jung (parte femenina y masculina de cada ser humano). La antigua magia griega sugiere que cuando se esté inseguro de una situación o se necesite una rápida respuesta, se envuelva la pregunta a una flecha imaginaria apuntando hacia el cielo. Y la respuesta volverá de inmediato a quien la ha lanzado. Y también puede usarse como un medio transmutador de la energía confusa o negativa de alguna forma, envolviéndola mentalmente en una bolsita cerrada y atándola a la punta de la flecha. Al apuntarla al cielo se tranformará en energía libre y luminosa.

En fin, ambos dioses nos recuerdan el peligro de caer bajo el poder unilateral del inconsciente, o por el contrario de lo racional, cercenando la vida, falseándola al reducirla y con el riesgo de caer en la locura de uno u otro signo.

Que los dioses os sean propicios. Que os iluminen vuestros sueños cuando estéis dormidos y comprendáis su mensaje.

Decía Don Juan Matus a Castaneda en "Viaje a Ixtlán": "No te esfuerces queriendo resolverlo. El mundo es un misterio. Esto, lo que estás mirando, no es todo lo que hay. El mundo tiene muchas más cosas, tantas que es inacabable. Cuando estás buscando la respuesta, lo único que haces en realidad es tratar de volver familiar el mundo. Tú y yo estamos aquí mismo, en el mundo que llamas real, simplemente porque los dos lo conocemos".

[TesaVigal]

[En caso de usar este texto: sin modificar y citando autora y procedencia] © Wakan-Tesa Vigal