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MANERAS DE VIVIR

 

1 “Buskers” (músicos callejeros en Dublín).-

Imaginar que nos encontramos paseando por las calles mas concurridas y comerciales de Dublín. Imaginar así mismo, que dicho paseo lo estamos realizando un sábado por la mañana. Imaginar por último, que los dioses han sido benevolentes y que el día es soleado, o al menos que no llueve. Si todo lo anterior se cumple nos encontraremos varias veces a lo largo de nuestro deambular con unos personajes situados en las aceras o en las calles peatonales y que provocan la concentración de curiosos, turistas y demás personas que por allí circulen: nos referimos a los “buskers”.

Por el término “busker” se puede entender “músico callejero” pero en realidad su significado es más general.

Por músico(s) callejero(s) se puede definir a toda aquella persona o grupo que por medio del desarrollo de una actividad musical en una zona pública abierta proporciona el entretenimiento o la empatía de los transeúntes a cambio del reconocimiento por medio de aplausos, vítores y/o una donación. De la definición anterior bastaría sustituir la palabra musical por artística para obtener ese significado más general al que aludía antes.

Las actividades más comunes que se pueden observar, por parte de estos “buskers”, en un paseo por distintas calles de Dublín abarcan desde la música hasta los titiriteros pasando por la mímica, prestidigitación o la disertación y recitación de poesía.

Varias circunstancias hacen de Dublín una ciudad propicia para este entretenimiento. A continuación se analizarán más en detalle en el caso de esta ciudad y se intentará extrapolar al caso de otras urbes.

1.1      Factores urbanos, sociales y cosmopolitismo

El hecho de que Dublín carezca de metro subterráneo, lo más parecido que tienen es un tren de cercanías que circula por la superficie y que se llama “DART”, hace que esta actividad se desarrolle exclusivamente en la superficie. Dublín es una ciudad pequeña pero recibe una gran cantidad de visitantes, en su mayoría estudiantes, jóvenes en busca de trabajo o ciudadanos de otros países que acuden sólo el fin de semana. Es una ciudad muy cosmopolita. Así mismo, el tráfico de coches no es tan denso como en otras ciudades. Todo lo anterior es favorable a que la gente deambule por las calles. Éste es, por tanto, el escenario ideal para los “buskers”: las calles comerciales que son pocas y están  concurridas de gente que se encuentra de forma transitoria en la ciudad. El devenir de personas es incesante, y siempre se renueva, y ello posibilita que los “buskers” sean contemplados una, y otra, y otra vez, etc... en su mayoría por gente diferente. Por último, he observado en estas calles gran afluencia de niños en compañía de sus padres, así como de adolescentes. Este tipo de público “conecta” fácilmente con el “artista”. No es difícil ver cómo un actor de mimo “envuelve” al niño cuando éste le deja unas monedas ante la mirada tierna de los padres y del público allí presente.

Trasladando estas circunstancias a otras ciudades se pueden dar diferencias en la forma pero no en el fondo. Supóngase el caso de Madrid, por citar un ejemplo que me es familiar. Y ubiquemos esta actividad en el metro. Es claro que el metro de Madrid posee un enorme flujo de personas. Pero el factor “prisas” hace inútil cualquier interés en esta ocupación. Si la actividad tiene lugar en el interior de un vagón, a veces se llega a observar la apatía de la audiencia por estar “obligada” a escuchar el “recital” entre al menos dos estaciones consecutivas. Ocurre también que los “destinatarios” del arte de los buskers en el caso del metro de Madrid son en su mayoría residentes permanentes y, por lo tanto, indiferentes a este estímulo. Relajemos algo más el escenario de Madrid, y supongamos ahora que nos encontramos en la calle Preciados que es muy comercial y peatonal. En este caso tampoco encontramos demasiada receptividad al estímulo callejero: El perfil de las personas que circulan por esta calle no es el más apropiado. La mayoría de la gente se dirige a algún comercio buscando comprar algo concreto. Tampoco he observado una densidad sensible de turistas por allí. Ello explica el hecho de que apenas haya “buskers” en esa calle. Lo que sí habremos observado son otras formas de “buscarse la vida” como son juegos clandestinos varios, el famoso “Top Manta” y ventas de otros géneros. ¿Dónde encontramos a los Buskers entonces?. La respuesta será un sitio peatonal al que la gente acuda para relajarse y distraerse, y al que confluya mucha gente “foránea”: el parque del Retiro. En este caso se dan condiciones muy parecidas a las de las calles de Dublín.

Si buscamos las zonas equivalentes en otras partes del mundo nos encontraremos con el caso del paseo marítimo de Viña del Mar en Chile, o algunos centros comerciales de Johannesburgo en SouthAfrica (no olvidemos que Johannesburgo no posee apenas zonas peatonales) y en los típicos mercadillos de muchas ciudades.

En este apartado hemos extraído los siguientes factores como favorecedores de la actividad de los “buskers”:

q Áreas peatonales y céntricas propicias para el ocio y esparcimiento

q Existencia de población foránea y en general “receptiva” al fenómeno (niños, turistas, curiosos, etc...), y con cierto grado de rotación o renovación. 

Si bien se ha visto que en cada país el tipo de sitio para la proliferación de los “buskers” es distinto, la naturaleza y su propósito es el mismo.

A los factores citados antes se les puede añadir los siguientes que también contribuyen (aumentándolo o condicionándolo) a este entretenimiento: 

q Estacionales: Clima, período del año, afluencia de turismo

q Legales: Regulación o no de la actividad 

Una vez expuesto el marco ideal que favorece la proliferación de los “buskers”, la siguiente pregunta podría ser acerca de la tipología del espectáculo que representan. 1.2 Imaginación sin límites 

A lo largo de los sitios en los que he estado he visto las más variadas manifestaciones artísticas de este colectivo.

q          Música

q          Títeres + música

q          Poesía

q          Mimo

q          Prestidigitación

A continuación se detalla brevemente cada uno de éstos.

1.2.1 Musica 

Las más usuales son las musicales, que en la mayoría de los casos son versiones de temas conocidos de Rock, Pop y música popular. Y de todos estos sitios, Dublín es, sin duda, una de las ciudades que más “buskers” músicos posee. Y en especial interpretando música Rock y Pop. No conviene olvidar que Irlanda, a pesar de ser un país pequeño, ha tenido y tiene una cantera de músicos de primera línea y abundante: Van Morrison, Thin Lizzy, Rory Gallager, U2, The Corrs, The Crawnberries, Sinead O’Connor ...

Este fenómeno se explica en gran parte debido a la aplastante contribución de los países anglo-sajones a la música moderna (UK, USA, Irlanda, Australia).

Por ello no es extraño escuchar melodías de Neil Young, Led-Zeppelin, The Birds paseando por las calles comerciales de Dublín como me ha ocurrido a mí. Como tampoco es raro la proliferación de conciertos, jam-sessions y tributos en muchos locales y bares de esta capital. En realidad, la manifestación musical en los “Buskers” no es más que una extensión de una realidad mucho mas arraigada en Dublín que en otras ciudades.

Pero la naturaleza de la música en Dublín no se restringe a la música Rock y Pop. Todos los sábados por la mañana se puede sentir el enérgico soplido de la gaita de un personaje vestido con ropa escocesa. Por las calles de Temple Bar (la zona de pubs por excelencia) siempre hay un niño cantando a grito pelado a cambio de algunos céntimos. Por último, si bien, muy infrecuente por esas tierras, también he observado actuaciones de una pareja latina interpretando folklore sudamericano.

En Madrid me he encontrado músicos del conservatorio interpretando al violín auxiliado en la orquestación por el correspondiente amplificador, o bien al típico abuelito vestido de “chulapo” organillo en ristre. Ya situados dentro del metro, he podido ver muchas actuaciones de “buskers” latinos en su inmensa mayoría. En la zona de Latina del distrito Centro he visto manifestaciones espontáneas de música “afro”.

1.2.2 Títeres

Esta actividad tiene mucho éxito entre los más pequeños. Todo el mundo sabe en qué consiste, y por ello no lo comentaré aquí. Los movimientos de la marioneta se realizan de forma acompasada a la música que suena en el aparato del propio “busker”. Éste busca “complicidad” entre el público y, la mayoría de las veces la encuentra en los niños. En el momento en que alguno de ellos deja un donativo al artista, o sólo por el mero hecho de que la criatura se acerque al “área de acción” del “busker”, éste cambia el ritmo de la representación, dándole una tono mas animado o divertido.

1.2.3  Poesía 

Este caso es más raro pero se puede observar en ciertos ambientes. Algunos estudiantes universitarios, quizás la mayoría provienen del Trinity College de Dublín están dispuestos a recitar poesías de su propia cosecha, o de autores conocidos a cambio de un precio estipulado. Cierto es que definida de esta forma, no cumple con la definición de “busker” dada aquí, pero por lo menos es una actividad artística que se desarrolla en la calle.

1.2.4 Prestidigitación 

Los más utilizados en el caso de los “buskers” son aquellos que puedan entrañar mas riesgos, vistosidad o espectacularidad, y al mismo tiempo no requieran un despliegue de medios excesivo. Los ejemplos más usuales son los números de antorchas, bolas, etc... Con los que desarrollan juegos de manos. Una variante de esto se encuentra en los jugadores de cartas, donde involucran al público con ofertas: son los popularmente conocidos como "timadores". Cuentan entre el público con colaboradores compinchados que se encargan de "calentar" el ambiente, para que los inocentes espectadores apuesten. Es bastante improbable encontrar "timadores" en las calles de Dublín, pero en cambio es fácil encontrárselos en Madrid y otras ciudades españolas.

1.2.5 Mimo 

Muy extendida esta actividad no sólo en Dublín, sino en todos los países. A priori puede parecer que no se requieren habilidades especiales, pero esto no es cierto. Se requiere no tener demasiada vergüenza,  no sufrir problemas de circulación sanguíea, dotes de maquillaje, vestuario, etc...

Un aspecto que puede llamar la atención es que este tipo de “busker” usa un “reclamo”  distinto de los tipos citados antes. Los anteriores apelan a manifestaciones musicales, coreográficas, prestidigitación, etc... En este apartado los recursos empleados son los gestos, expresiones, cambios de ritmo, vestuario y el factor sorpresa. En muchos casos se encuentra alzado en algún tipo de base o soporte para poder llamar más la atención o ser mejor visto. Es como si fuera su  “minúsculo escenario”.

2003 Juan Francisco Esteve Gálvez] (texto y fotos)